Peletón

 

nayeli aparicio cancer

Un gesto de amor

Si tienes el cabello largo, decídete a hacer a un lado la vanidad y  compártelo con quien realmente lo necesita. Créelo: pocas veces puede un cambio de look dejarte tan buen sabor de boca. Te compartimos la difícil pero grata decisión.

Fue casi a finales del mes de agosto que recibí la invitación por Facebook. Sammantha Olivares, directora de arte de Pipopes, me la hizo llegar. “Peletón: Un gesto de amor” era el título del evento. La fecha: 3 de septiembre. Se trataba de una invitación para donar trenzas de cabello natural para contribuir con la fabricación de pelucas oncológicas para pacientes del Hospital para el Niño Poblano.

Aunque al leerla mi primera reacción fue positiva, he de reconocer que en el momento en que me detuve a pensar en lo radical del cambio, quise esconder la cabeza en la tierra como los avestruces.

Unos días después, en una de las reuniones semanales con el equipo, el tema salió a relucir. “Lo mínimo que hay que donar son 20 cm.”, explicó Sam, para luego correr a buscar una regla a su escritorio. Regresó a la sala y midió su coleta; tenía 25 cm.

Luego, Mónica, la coordinadora editorial, hizo lo propio: tenía casi 27 cm. Tocó mi turno.  Me amarré el pelo lo más cerca a la nuca que pude, y Moni tomó la medida: apenas alcanzaba los 20 cm. Mariángel, reportera, lo llevaba unos dos dedos debajo de la barbilla, por lo que era evidente a simple vista que no podía dar el largo.

¿Cómo ven, quién se anima?, era la pregunta en el aire. Era claro que todas estábamos convencidas con la causa, pero de ahí a tomar la decisión y hacer público el compromiso, ya eran palabras mayores.

 

“Olvida la vanidad y el orgullo déjalo afuera”

donar cabello peluca cancer pacientesDe alguna forma u otra, cada una podía tener sus razones (o más bien, pretextos) para no hacerlo: Sam se dedica al modelaje y se entiende que, para ser más versátil en cuanto a los cambios de look, le resultara más apropiado mantener el cabello largo. Moni, con unos 10 cm. por debajo del hombro, estaba estrenando imagen. Se había hecho fleco y unas luces, que le lucían increíbles con el pelo suelto; un pelo además, envidiablemente lacio y brillante. Yo tenía en poco menos de tres semanas la boda de mi hermana, y no quería ni imaginarme cómo me vería enfundada en mi vestido con corte estilo “honguito” o “príncipe valiente”.

Entre risas y frases chuscas como: “voy a parecer un niño”, “mi esposo me va a correr de la casa”, y “no tengo el pelo corto desde la primaria”, sacamos los temores y opiniones. Pero poco a poco comenzamos a enseriarnos.

Platicamos sobre los pequeños pacientes del hospital; de lo difícil que debe ser para ellos y sus familias enfrentar el cáncer; del desgaste físico y emocional provocado por la quimioterapia; del triste y duro proceso de enfrentar la pérdida de cabello, aunado al resto de molestias físicas ocasionadas por la enfermedad…

Comentamos también sobre por qué nos cuesta tanto en estos días, como sociedad, desprendernos de las cosas, de hacer el esfuerzo de ceder y dar, y no sólo para causas como ésta, sino para cualquier otra que implique cierto esfuerzo personal (dinero, tiempo, acción, presencia y entrega en beneficio de alguien más).

¿Es la vanidad una razón de peso para no querer participar en el Peletón?, nos preguntamos. La interrogante, por sí misma, hace que cualquiera pueda poner las cosas en su justa dimensión…

De manera individual y como equipo, decidimos sumarnos a la campaña organizada por el voluntariado del Hospital para el Niño Poblano, donar nuestro cabello y hacerle eco,  invitando a amigos y familiares a participar. Marcamos la fecha en el calendario, y así iniciamos la cuenta regresiva…

Para ellos, tu ayuda cuenta

La semana posterior a esa reunión, en Engatusadas Radio (programa en el que acompaño a mi amiga Malusa Gómez en la conducción) tuvimos oportunidad de abundar sobre el tema con Lucero Carretero de Achard -quien recientemente terminó su ciclo al frente del voluntariado del Hospital del Niño Poblano, pero continúa 100% entregada a la labor- y el médico Roberto Romero.

En entrevista, explicaron lo duro que es para los niños enfrentar la quimioterapia y sus secuelas. La pérdida de cabello tiene impactos negativos en su autoestima y provoca que algunos no quieran salir de casa por temor a ser señalados y sentirse incómodos.

Lucero compartió  la historia de una niña que estaba tan deprimida por haber perdido el pelo, que se negaba rotundamente a regresar a clases. La habían escogido como “Reina de la primavera”, pero tras sufrir las secuelas de la quimio, se sentía avergonzada sobre su apariencia. Lo último que quería era que sus compañeros la vieran sin cabello.

Recibir una peluca y poder ver en el espejo su imagen de siempre, le devolvió la sonrisa y el  ánimo, no sólo para participar en el desfile escolar, sino para seguir con su tratamiento y desafiar la enfermedad.

Como en tantas otras situaciones en la vida, la diferencia en estos casos suele marcarla la actitud. Las pelucas ayudan a los pacientes a sentirse más seguros, menos decaídos y consternados por ser continuamente el blanco de las miradas o las preguntas inoportunas. Les permiten conservar algo de normalidad en medio de la ola de cambios que el cáncer ocasiona en sus vidas, haciendo un poco más llevadero el proceso.

Y llegó el día...

La fecha esperada por fin llegó. Era viernes. La cita era a las 4 de la tarde. Sam y yo salíamos de la oficina, en compañía de una amiga suya que iba también decidida a donar. Para hacer la tarde un poquito más dramática y todavía más memorable, estaba lloviendo a cántaros: en cuanto bajamos del coche, nos echamos a correr, pero eso no impidió que llegáramos empapadas a la sala de espera del hospital.

Nos alegró ver que ya había un buen número de niñas y mujeres reunidas, haciendo fila para pasar a las sillas de corte. Ahí encontré a Mariángel, quien había invitado a su mamá, Ale, a donar. Tenía una melena negra, brillante y tremendamente larga (por debajo de la cintura), que despuntaba regularmente. Casi me voy de espaldas cuando me dijo ¡que llevaba poco más de diez años sin cambiarse el largo!

Con gusto noté que cada vez llegaba más y más gente: mamás con sus hijas, amigas en grupo,  familiares de pacientes, y hasta funcionarias y voluntarias de algún D.I.F. fuera de la capital. Moni me hizo notar que había una buena cantidad de alumnas del Colegio América, mientras hablaba sobre lo bonito que puede ser hacer cosas como éstas en grupo. Son experiencias que te unen. “De entrada, a veces es más fácil agarrar valor cuando varias se animan…Hasta podría volverse una moda: cambiar de corte para donar podría volverse lo más in”, me comentaba con razón.

pelucas cancer donar cabello“Me asusta pero me gusta”

Pedimos nuestro turno. Todo parecía indicar que tendríamos que esperar al menos dos horas para pasar, por lo que una de las organizadoras nos sugirió que para agilizar el trámite, nos lanzáramos a un pequeño salón ubicado en Calzada Zavaleta, en el que nos cortarían la coleta gratuitamente. Nos entregaron un par de bolsas de papel, y allá nos fuimos.

Cuando por fin encontramos el lugar, Moni y yo pudimos tomar asiento de inmediato. El corte fue tan rápido que apenas lo sentí;  una cosa completamente indolora e inofensiva, de la que me haría consciente hasta el momento de estarme lavando el cabello en la regadera.

Fue una sensación extraña, eso sí, ver unos minutos después mi pelo amarrado, inerte sobre la mesa, como algo que después de ser parte de mi estaba listo para formar parte de alguien más. Lo disfruté.

Por 60 pesos más nos hicieron el corte. En mi caso sólo me desvanecieron el poco cabello que me quedó en la nuca, dejándome adelante el fleco y la capa a la altura del mentón que ya tenía. Me sentí extraña; jamás lo había tenido tan corto y me tomaría algunos días adaptarme al nuevo look. Pero, sobre todo, me sentía emocionada y contenta.

De regreso al hospital, Moni y yo bromeábamos sin que todavía nos cayera el veinte de lo radical que había sido el cambio.  Un poco inquietas, pero definitivamente satisfechas de saber que haber hecho ese pequeño sacrificio podría ayudar a alguien a sentirse mejor.

De vuelta en la sala, entregamos la donación. Una de las organizadoras nos informó que, una vez que estuviera lista la peluca en la que se utilizó nuestro cabello, se comunicarían con nosotras para asistir a la entrega.

No sé si hacer un acto público de ese tipo sea necesario, pero por lo pronto, saber que mi cabello puede contribuir en mejorar la calidad de vida de alguien, basta para querer dejarlo crecer para volverlo a donar.


*************

Perder para  ganar

donar cabello pelo pelucas cancer*La pérdida de cabello es una de las principales consecuencias de la acción de la quimioterapia. Las drogas utilizadas en los tratamientos para detener la reproducción de las células cancerígenas, afectan también el desarrollo de las células sanas. Los folículos pilosos, el estómago y el revestimiento de la boca son especialmente sensibles a estos tratamientos debido a que las células que los conforman se multiplican a la misma velocidad que las cancerígenas, y por eso resultan perjudicadas.

*El daño capilar no ocurre siempre de la misma forma. Depende de los medicamentos  y las dosis, y generalmente ocurre al iniciar el segundo ciclo de quimioterapia. La pérdida puede presentarse repentinamente y en grandes cantidades, o de manera paulatina, afectando también cejas, pestañas, e incluso, vello púbico.

*Una vez que ha concluido el tratamiento, toma entre tres y seis meses que el cabello vuelva a crecer a su ritmo habitual, aunque en ocasiones puede hacerlo con color y textura distintos.

*Actualmente no existe una forma probada de prevenir la pérdida de cabello provocada por la quimioterapia.

 

Fuente: www.chemocare.com

Mejor si es 100% natural

* Las pelucas oncológicas se fabrican con cabello natural para evitar lastimar el cuero cabelludo, que queda de por sí muy sensible tras la quimioterapia.

*Se necesitan al menos 6 trenzas de cabello natural, de al menos 20 cm. cada una, para la elaboración de una peluca oncológica.

*Para donar, no importa si tienes un corte en capas o degrafilado, si es lacio o rizado, o está teñido. Lo importante es que cuentes con un mínimo de 20 cm. de largo (otras organizaciones solicitan 25 cm.), y que al momento del corte esté limpio y, de preferencia, no planchado o peinado con tenaza pues de cualquier modo para el trenzado se necesita en su forma más natural.

*Debido al meticuloso proceso de trenzado, las pelucas de este tipo son generalmente fabricadas en Asia (principalmente en Tailandia y China). Su costo se estima en siete mil pesos.

*Además de ser utilizadas por pacientes de cáncer, las pelucas de cabello natural también son una opción para quienes sufren de alopecia congénita.

Bien vale el cambio de look

Diane Lane, Hilary Swank y Jessica Simpson se han sumado a la causa de fundaciones como Lacks of Love y Pantene Beautiful Lenghts, donando su cabello para la fabricación de pelucas oncológicas. Qué mejor razón para estrenar nuevo look.

.............................................................................................................................................................................

¿Te animas?

El siguiente Peletón organizado por el voluntariado del Hospital del Niño Poblano se llevará a cabo en diciembre 2010.

Para mayores informes, comunícate al teléfono: 404-90-04

HEADER  

 
27 Abr
0 gaby fernandez
yo quisiera donarlo pero tambien quisiera ser yo la que escoja a la persona que lo tenga
Quote
 
 
16 Feb
0 MYRIAM
MI MAMA TIENE CANCER Y ESTA INICIANDO CON SUS QUIMIOS Y MIS HERMANAS Y YO KEREMOS DONAR NUESTRO CABELLO PARA OBSEQUIARLE UNA PELUKA PODEMOS HACER ESTO POSIBLE?????
Quote
 
 
25 Oct
0 janeth enriquez
Hola quisiera dornar mi cabello este año adonde puedo ir me pueden dar informes pero mi cabelo no es natural esta teñido corlor rojo hay algun problema con eso?
si me dan informacion selos agradeceria mucho (:
Quote
 
 
04 Oct
0 ERICKA VILLALOBOS
UPS UNA DISCULPA SE ME OLVIDO LA UBICACION.
NOSOTROS VIVIMOS EN LEON, GTO.
Quote
 
 
04 Oct
0 ERICKA VILLALOBOS
HOLA ME GUSTARIA SABER DONDE PUEDO DOR EL CABELLO DE MI HIJA YA QUE TIENE LA INQUIETUD DE HACERLO Y COOPERAR PARA ESTA NOBLE CAUSA.
Quote
 
 
04 Ene
+1 Alma
¿En que horarios atienden y que dias en la sucursal de Xochimilco?
Quote
 
 
04 Ene
0 Fernanda
Tengo 3 coletas de mas de 26 cm las queremos donar y no se a donde
Gracias
Quote
 
 
02 Ene
0 bertha rivera
hola quiero donar mi cabello, me pueden decir en donde lo puedo donar? me lo deje crecer con ese proposito y quiero que me den una direccion paqra enviarlo, gracias.
Quote
 
 
08 Dic
0 Diana Fuentes
uuff no saben cuanto he buscado para poder donar mi cabello,lo hago por una promesa, mi hermana sufre cancer de seno y prometi por empatía a ella cortarme el cabello, y que además le sirva a alguien. Pero me ponen muchos " peros " . Pero gracias a Dios los encontré !!! podré cumplir mi promesa...a dónde puedo enviarlo ? gracias !! Diana.
Quote
 
 
04 Dic
0 Dána
Hola quisiera saber como llegar en transporte público, quiero donar mi cabello. Y vivo por el metro Santa Martha.
Quote
 

Escribir un comentario



Complete la tarea por favorJoomla CAPTCHA

Sígueme en  Facebook

Sígueme en Twitter


 

Contáctame

¡Me dio mucho gusto que visitaras mi página!

Puedes contactarme por medio de la página de contacto o sí prefieres, contáctame al teléfono: 2222373302