Segundo Coloquio ICI

Escenarios postelectorales:

¿Qué nos depara el 2012?

¿Será México el mismo después de las elecciones de 2012? ¿Cuáles serán los retos que tendrá que enfrentar el próximo presidente de este país? ¿Qué reformas tendrían que emprenderse para empezar realmente a cambiar la realidad nacional?

Estos cuestionamientos fueron los ejes de la mesa “Escenarios Postelectorales” presentada en el marco del Segundo Coloquio de Estudios Mexicanos organizado por el Instituto de Ciencias Jurídicas.

Cambios deseables, pero ¿posibles?

La primera ponencia estuvo a cargo del diputado federal por el Partido del Trabajo y ex consejero del Instituto Federal Electoral, Jaime Cárdenas, quien es también investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, y Premio Nacional de Periodismo en 2004.

Se refirió a los cambios que podrían producirse, señalando que si bien, al igual que muchos de nosotros mexicanos, esperaría que los cambios fueran trascendentes y de fondo, es fundamental comprender también  que las circunstancias, coyunturas, visiones e intereses políticos no son favorecedoras a las transformaciones que la nación demanda.

Aunque podría pensarse en una visión gradualista de cambio en las políticas públicas, expresó que  preferiría cambios profundos e integrales especialmente en el sistema político:

-Modificación en la relación de los poderes fácticos y las instituciones del país. El poder está concentrado en poderes fácticos: los partidos políticos, los medios, la influencia de EU y los organismos financieros internacionales, los monopolios que dominan la vida económica, los sindicatos.

Para que haya una democratización real, es necesario que la acción de estos poderes esté sujeta al marco del derecho. Entre los pendientes en esta materia está el hecho de que en casi todo el mundo las empresas de radio y televisión no tienen más allá del 25% del control del espectro radioeléctrico, mientras que en México, como sabemos, sólo dos televisoras se lo reparten.

Es fundamental establecer un límite en el control del espacio que pueden tener las empresas para así evitar que continúen aprovechando su posición y manipulando a los partidos políticos a través de millonarios contratos publicitarios, y debe fortalecerse a la Comisión Federal de Competencia, organismo encargado de vigilar a las empresas para evitar que incurran en prácticas monopólicas.

Así mismo, deben establecerse mecanismos que enmarquen la democracia interna en los partidos políticos para que sean sujetos obligados de control y transparencia.

monopolios

-Una atención diferente a la problemática social. Otro cambio necesario tiene que ver con la pobreza. En México existen 50 millones de pobres que se siguen atendiendo con el mismo modelo de política pública desde hace años. Deben comenzar a diseñarse políticas y programas sociales que sean más que sólo asistenciales, pues estos favorecen el clientelismo político.

Para incrementar el presupuesto en salud, educación, vivienda y promoción al empleo, se requiere de reformas a las leyes y el establecimiento de mecanismos institucionales o procesales para lograr la plena justicia de los derechos.

-Pasos para la consolidación de una democracia participativa y deliberativa. Existe un gran desánimo en lo que se refiere el sistema electoral, pues de todos conocido que presenta grandes deficiencias. Los órganos no generan suficiente confianza y tenemos ausencias importantes en la reforma electoral.

Importante que a nivel federal se contemplen procesos como el referéndum, la iniciativa ciudadana, la revocación de mandato, plebiscito, el presupuesto participativo y otros mecanismos de defensa que le otorguen al ciudadano la posibilidad de proponer ausencia de constitucionalidad. Todo esto para generar una participación más allá del voto, una participación que permita jugar un papel determinante en la vigilancia de las instituciones y su funcionamiento.

-Cambio en el sistema presidencial. En opinión de Cárdenas, el país requiere fórmulas más parlamentarias: “Las fuerzas de izquierda estamos convencidas de que se necesitan cambios en las instituciones. Soy partidario del sistema parlamentario, partidario de que en el sistema de justicia la elección de los ministros sea con base en el voto ciudadano y que no dependa de la aprobación del Senado y las propuestas del presidente. Además de esto, hemos propuesto la ciudadanización de los Consejos de la Judicatura: que no dependa de los presidentes  de la Suprema Corte o ministros; que sean independientes del poder judicial con un fuerte componente ciudadano”.

Recalcó también que los gobernadores tienen que dejar de ser como virreyes que controlan e invaden las instituciones, fiscalización de las cuentas públicas, explicando otras de las propuestas que ha presentado: que exista un solo órgano encargado de las elecciones a nivel federal y estatal para hacer más creíble su funcionamiento y hacerlo menos pesado en cuestión de recursos y burocracia. Que la Auditoría Superior Federación sea de carácter nacional y se encargue de auditar a todos los estados para que los gobernadores dejen de tener control sobre los presupuestos y así evitar corrupción y malos manejos.

-Conformación de una constitución normativa. Se requieren más mecanismos para defender los derechos democráticos. Además del juicio de amparo y las controversias constitucionales, hay que pensar en figuras como el amparo colectivo y el control de inconstitucionalidad por omisión.

*Cabe mencionar que el pasado 4 de noviembre el pleno de la Cámara de Diputados aprobó el Dictamen de Reforma Política, cerrando la puerta a la propuesta de consulta ciudadana presentada por Cárdenas (215 diputados del PRI, PVEM y PANAL votaron a favor, y 180 del PRD, PT y PAN votaron en contra pues buscaban consultas sin candados).

 Se desechó también, entre otras, su propuesta de incorporar las candidaturas independientes a nivel estatal, a efecto de homologar lo federal con lo local.

-Transformación del modelo económico. Vivimos en modelo neoliberal desde los ‘80, pero es importante recuperar un modelo centrado en el estado de bienestar, preocupado por resolver las grandes problemáticas sociales de México, empezando por la mala distribución de la riqueza y la pobreza.

Estos son los cambios deseables, pero ¿serán concretados por quien llegue a la silla presidencial? Desde luego es muy difícil saberlo, pues para lograrlo deben unirse la voluntad y las condiciones políticas.

Cárdenas sugiere que los ciudadanos hagamos el ejercicio mental de imaginarno qué tipo de cambios promovería un gobierno priista encabezado por Enrique Peña Nieto, si de ganar el candidato o candidata del PAN mantendría la continuidad de las políticas de Calderón o si implementaría unas nuevas, y qué haría un gobierno de izquierda encabezado por López Obrador.

Lo que es un hecho, señala, es que “la fuerza política que gane, ganará con 30.35% de los votos, pero si no tiene la mayoría en las cámaras no logrará implementar ningún cambio significativo. Se requieren acuerdos políticos porque ninguna fuerza política por sí sola podrá realizar los cambios que el país necesita.

Cualquier gobierno que gane está obligado a atender asuntos inmediatos: fortalecer el mercado interno, mejorar el desarrollo económico para generar empleo, combatir pobreza y desigualdad, generar cambios en la relación con EU con base en una política exterior más independiente, y desde luego atender el problema de la inseguridad bajo una óptica diferente, fortaleciendo a las policías y el sistema judicial, pero sobre todo atendiendo las causas sociales que la originan (la falta de educación y los niveles de desempleo entre ellos).

Y la lista de pendientes no se acaba: no se ha legislado en materia de delitos electorales (desvío de recursos públicos por usos electorales, compra y coacción del voto), y como según el Código Penal Federal no son delitos graves, la gente no es procesada y pueden salir en libertad bajo fianza. Tampoco se ha establecido una legitimación procesal activa de los ciudadanos para presentar medios de impugnación (actualmente no podemos impugnar la anulidad de nuestra propia casilla, por ejemplo)…Ya no hablemos de generar las condiciones políticas para que haya un acuerdo nacional para concluir la democratización del país.

Quien gane las elecciones está obligado a llamar a los actores a ese gran pacto que permita dar pasos concretos para la necesaria transformación del país.

El peso de lo social

voto

Carlos Murillo, sociólogo, catedrático de la UTEP, miembro de la Sociedad Mexicana de Estudios Electorales y autor del libro “¿Votar o no votar?” abordó en su presentación el tema de la participación como eje fundamental de la transformación política y social en el país.

Actualmente, dijo, son sólo 3 de cada 10 ciudadanos los que deciden lo que pasa en las urnas. Pero hay quienes ya auguran una disminución de la participación electoral:

“Puede que la gente sea ignorante pero no tonta. La gente ha salido a votar pero se ha dado cuenta de que independientemente del partido y el candidato, no hay cambio real. Al no haber respuesta, deja de ir a las urnas. Pero esto no es sólo apatía: esto es la manifestación de que la sociedad está harta de la clase política y que se siente desilusionada de la democracia, la cual ha sido reducida a elecciones”.

Así pues, la gente se pregunta: “Si no vamos a ver cambios, ¿para qué votar?”. El problema es que al renunciar a una de las pocas formas que tiene de intervenir en la vida política, se convierte en espectadora pasiva de las grandes decisiones que se toman a nivel nacional.

Por otro lado, no existe contrapeso real entre gobernante y gobernados: parece que el voto fuera una carta abierta para que quien tiene el poder haga lo que se le dé la gana. Todo apunta a  que las transformaciones que México necesita no vendrán de la clase política… Tendrán que venir entonces de la sociedad.

 ¿Pero cómo puede hacerlo si se le ha criminalizado en los últimos años?, cuestionó Murillo haciendo referencia al tema del derecho al aborto y la defensa social. “Esto no ayuda a que mejore la relación entre gobernantes y gobernados, y en esta tendencia a la derecha conservadora, se han ido perdiendo libertades”.

Otras razones por las que los ciudadanos deciden no salir a votar son: porque saben que por más que quieran participar, hay niveles en los círculos de poder y la toma de decisiones a los que no pueden acceder. Saben que las grandes decisiones que afectan al país las toman unos cuantos y las toman sin considerar el sentir de la sociedad. Esto desanima e irrita, genera la duda permanente de si alguna vez esos pocos van considerararán las verdaderas necesidades de la población o seguirán decidiendo basados en intereses personales y de partido.

México se ha polarizado por las preferencias políticas, pero sin resultados ni cambios en sus prácticas, las viejas prácticas antidemocráticas e ilícitas pueden ser vistas en cualquiera de los partidos, no importa el color.

Como ciudadanos nos sentimos desprotegidos, embargados por el malestar, el desinterés. No encontramos resultados y entonces no nos quejamos, no exigimos. Pero una sociedad que no se queja es ideal para los políticos que se embeben del poder. Y tendemos a pensar que si tenemos un buen gobernante hay que hacer que repita porque salió bueno, pero sin darnos cuenta de que esto puede ser también muy peligroso, ya que puede la permanencia en un cargo muy fácilmente podría provocar que comiencen abusar.

“Si no es a través de la organización de la sociedad civil no veo cómo puedan lograrse estos cambios, es un error dejarle las grandes decisiones a la clase política… Claro que esto es un deseo más que una propuesta, porque es muy difícil pero creo que el gran cambio es el que nosotros como ciudadanos podamos llegar a concretar, y para lograrlo hay que ir más allá de participar en lo electoral”.

El reto: frenar la desconstitucionalización del país

toma tribuna

La última ponencia de la tarde fue la expuesta por el abogado, jurista y político, Diego Valadés, quien ha ocupado varios cargos en el sector públicos, entre ellos el de Procurador de justicia del DF.  También es investigador y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias y la Academia Mexicana de la Lengua.

Valadés comenzó por explicar que la cuestión que le interesaba abordar era la de la imperante necesidad de una constitución normativa. Señaló que estamos viviendo la “desconstitucionalización” del país, lo que quiere decir que aunque no hemos llegado a la ingobernabilidad, pero tenemos un terrible déficit de gobernabilidad que explica las graves deficiencias que México tiene. El término hace referencia a una actitud general de abandono de los principios republicanos, democráticos, representativos y de secularidad del Estado.

Para exponer el concepto más claramente, el jurista se dio a la tarea de enumerar ejemplos de cómo la Constitución se viola flagrantemente en sus principales artículos.

Artículo 1º: “Se refiere a la discriminación, y la realidad es que tenemos todas las formas de discriminación posibles. Desde la discriminación hacia los homosexuales -que con excepción del DF tienen cancelados todos los derechos en el resto del país- , hasta la marginación o exclusión de los pobres. Hay una clara discriminación cuando 20% de la población no puede satisfacer el consumo calórico mínimo necesario para vivir, y esta situación afecta a poco más de 20 millones de personas”.

Artículo 2º: “Habla de la composición pluricultural de la nación y  de las comunidades indígenas, que hoy siguen viviendo en las mismas condiciones terribles de marginación y como no ven resueltas sus necesidades, se  han convertido en migrantes”.

Artículo 3º: “El artículo de la educación. En los hechos, sólo 25 de cada 100 tienen derecho a la educación. La política del Estado mexicano transfiere recursos públicos al sector privado y como muestra, recientemente estableció un subsidio fiscal a los padres que manden a sus hijos a escuelas privadas, subsidio que representa un monto de 17 mil millones de pesos”.

Artículo 4º: “Dice que todas las personas tienen derecho a decidir sobre el número de hijos, y que todos tenemos derecho a la salud. En 18 estados del país se ha maximizado la presencia del estado en un tema familiar: la maternidad”.

Artículo 5º: “El artículo habla de libertad de trabajo. ¿Pueden hablar de ella Mexicana de Aviación y el Sindicato Mexicano de Electricistas?

Artículo 6º “El acceso a la información es un derecho, pero se pide información a funcionarios y dependencia y dicen que no la tienen porque no están obligados”.

Artículo 9º: “El COFIPE contraviene el derecho libertad de asociación por el simple hecho de que se necesitan 6 años para formar un partido político”.

Artículo 10º: “La posesión de armas está permitida en este artículo, pero sabemos la realidad”.

Artículo 13º: “Señala que ninguna persona puede tener fuerto pero existe fuero militar y religioso. Los altos dignatarios de la Iglesia han reconocido casos de pederastia pero esto no da lugar contra la acción penal. Son eximidos de responsabilidad penal por la propia Iglesia”.

Artículo 20º: “La Constitución establece la presunción de inocencia, pero en este país es doble la pena de morirse: se presume primero que la persona es culpable y cada muerte se achaca al narcotráfico.”

Artículo 22º: “Refiere que toda pena deberá ser proporcional al delito que sancione, prohibiendo así  el establecimiento de  penas inusitadas.  Pero en 18 estados, la punibilidad media del aborto  que era de 3 años, ahora es de 30 años. Se juzga como homicidio calificado”.

Artículo 24º: “El artículo establece la libertad de cultos y creencias. Los que no tenemos creencias religiosas, ¿no tenemos protección?”

Artículo 28º: “Establece la prohibición de prácticas monopólicas, pero todos sabemos que existe un duopolio televisivo, y un monopolio que se transfirió del Estado a un particular”.

Artículo 31º: “En las obligaciones de los mexicanos, está la de contribuir a los gastos públicos. No hay equidad fiscal empezando porque el Ejecutivo puede hacer exenciones.”

Artículo 69º: “Se refiere a que las declaraciones ante el Congreso sean ante protesta de decir verdad, violación flagrante en la que incurren los diputados sin ninguna consecuencia”.

Artículo 113º: “Entre otras cosas señala la responsabilidad objetiva del Estado. Pero si el Estado no cumple con su responsabilidad de proteger a los ciudadanos, tiene que indemnizar a las víctimas por afectaciones provocadas ante estas omisiones”.

Artículo 123º: “Todos los mexicanos tienen derecho a un trabajo digno y socialmente útil. ¿ Y si no lo tienen, podría considerarse una aportación por desempleo?

Artículo 128º: “Que todo funcionario antes de tomar posesión de su cargo tendrá que hacer juramento constitucional y protestar que cumplirán las leyes. No sólo se olvidan de hacerlo, cuando lo hacen se olvidan de  cumplirlo”

Después de esta larga lista de ejemplos, Diego Valadés expuso que el proceso de desconstitucionalización se traduce en un cada vez menos interés de los ciudadanos por los asuntos políticos y lo que se discuten en el Congreso.

Por otra parte, señaló Valadés, estudios recientes del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM indican que en los últimos años las personas valoran más la protección a su seguridad, por encima de la libertad.

-1 de cada 3 mexicanos está a favor de la tortura, de que los derechos humanos no se respeten, y que la violencia delictiva se combata con violencia del Estado.

-3 de cada 10 están a favor de ejecuciones sumarias, es decir sin juicio. Esto significa que en los hechos, hay más posiciones a favor de la pena de muerte.

Para el jurista e investigador la conclusión es clara: es indispensable la reforma del régimen de gobierno, pero no se requieren cambios de forma, sino de fondo y por lo mismo, de una nueva constitución.

Sin embargo, esto se predice muy difícil debido a la crisis de partidos, que votan muchas veces en un sentido en la Cámara de Diputados, y en otro en la de senadores. Existe incapacidad de gobierno y gestión, y desprestigio en las instituciones por ataques al sistema de representación.

Se presentan dos escenarios para 2012: una vuelta al autoritarismo puro, simple y sin contrapesos, de alcanzar la mayoría el mismo partido, o que quien gobierne a partir del 1 de diciembre no cuente con ella y no puedan hacerse las reformas necesarias para el país.

En el horizonte se vislumbran tres opciones: O reforma o petrificación o retracción al sistema autoritario. ¿Se ahondará y profundizará el proceso de desconstitucionalización o buscaremos la recuperación de la vida constitucional del país?

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